Me acabo de morir Lo sospechaba. Ya nadie va a tirar su culo apestoso junto a mí. Ni siquiera hablará del comercio ni de las deliciosas burguesas, pues me acabo de morir y no escucho. Alfred Jarry conoció a un muerto en una carrera de ciclistas que corría más que los otros pues se endureció. Yo no conozco algo más duro que el corazón. Me estoy olvidando que nací; que tuve 24 años, una mujer y un hijo; que vivo en un barrio asqueroso donde los niños llevan un cinturón en el cerebro, donde Simpatía y Esfuerzo son sus padres mongólicos. Estoy esperando un examen; una mano experta que diga: Está muerto; alguien que use el cerebro para decir eso. Me acabo de morir, tenía la sospecha; pero lo que nunca tuve es lo que me está matando con sospechas: Capricho life --private eye--. A ver si se entiende. |